vino de calidad

EL VINO TINTO MINÍA

Un vino de calidad, artesanal y con una elaboración que lleva el cariño de varias generaciones:

Siguiendo la costumbre bodeguera de quienes nos precedieron y tras el necesario proceso de renovación, tenemos la satisfacción de presentarles el resultado de nuestros esfuerzos, el vino tinto Minía.

Este vino procede de las viñas que rodean el cortijo Don Simón, ubicado en una ladera orientada al sur en el pie de monte de las sierras Subbéticas y a una altura de 400 metros.

CARÁCTERISTICAS DE UN VINO DE CALIDAD: VINO TINTO MINÍA

Estos rasgos del clima, altitud y suelo, les concede a las distintas cepas cultivadas, Cabernet Sauvignon, Syrah y Petit Verdot, el carácter único correspondiente a nuestra tierra y ambiente. Y es que el carácter de un vino es fiel reflejo de las características del terruño.

La uva, tras una esmerada selección se somete a un proceso de elaboración cuidadoso y artesanal que permite obtener una limitada producción de un vino de calidad.

Criamos un vino con cuerpo, potente pero equilibrado, largo, complejo, con muchos matices pero fácil de beber con una permanencia de aroma y sabor en boca muy gratos.

Las características de nuestros vinos están basadas en la máxima calidad de la uva producida en nuestros viñedos y en el enorme cuidado que ponemos en todas las fases de su vida: desde la fase de dormancia de las viñas en el invierno hasta el momento de degustarlo y, nos recuerdan, por qué un buen vino ha sido uno de los placeres de la humanidad desde el principio de su historia. Sin olvidarnos que el vino sólo se disfruta con moderación.

NUESTRAS CEPAS

Nuestro vino syrah es un excelente vino, bastante complejo y muy difícil de hacerlo madurar sin que pierda su esencia. Pero afortunadamente lo hemos conseguido. Es un vino excepcional. Concretamente la cosecha de 2018, saca todo lo mejor de un syrah: complejo, estructurado y muy equilibrado, con aromas a frutos del bosque y un sabor muy agradable. Con un increíble color rojo intenso. Es un vino con cuerpo.

El Cabernet Sauvignon del año 2018 es otro gran vino, muy equilibrado y estructurado, con mucho cuerpo y de intenso color rojo oscuro que en los bordes da tintes violáceos. Es un vino de maduración de largo recorrido. En esto no se le parece en nada al Syrah. Al ser un vino intenso en boca, con sabores tánicos muy superiores al Syrah, lo hace muy apreciado por los paladares que demandan que el paso por boca le quede en el recuerdo.

Ambos vinos proceden de viñedos familiares situados en el T.M. de Cabra (Córdoba), en las estribaciones soleadas del piedemonte de la Sierra de Montilla, en la Cordillera Subbética.

Disponemos de otro Cabernet Sauvignon procedente de otra viña familiar a solo 2 km del pueblo, en el valle del Rio Arroyo de la Pozas. Este vino sorprende por su redondez en boca y su magnifico envejecimiento. A pesar de ser la misma variedad, los suelos y el clima nos han dado una uva de altísima calidad que redunda en unos vinos menos intensos de color pero con un enorme recorrido y mejora en su fase de maduración. Por supuesto, manteniendo la personalidad y recordando siempre que es un Cabernet Sauvignon.

LA PRIMAVERA: EL PRIMER PASO HACIA UN VINO DE CALIDAD

La historia comienza en primavera cuando los cortes de la poda vierten la nueva savia iniciando la “llora de la savia de la vid”. Es el preámbulo y aviso que las yemas durmientes durante el duro invierno van a comenzar a despertarse en unos días. Es primavera y la viña inicia una nueva ciclo. De las yemas crecen los tallos a velocidades vertiginosas (se ven crecer día a día), emergen las hojas y aparecen los racimos dejando ver los primeros esbozos de la futura cosecha.

El crecimiento es tan rápido y vigoroso que para que le entre sol suficiente a los racimos tenemos que hacer una poda en verde, anticipo que en pocas semanas empezará el envero. Durante esta etapa de maduración de la uva se produce un cambio de color, reflejo de los importantes cambios internos que determinarán la calidad del vino final. Con el envero comienza una cuenta atrás, sabemos que se acerca la vendimia.

LA VENDIMIA

Será realizada en alguna fecha de agosto pues depende de la maduración alcohólica y fenólica de la uva. Se vendimia a mano, seleccionando las cepas e incluso racimos para producir nuestros vinos. Una vez recogida se hace una segunda selección, quedándonos con los mejores racimos.

Terminada la selección se realizan el despalillado, desgranando las uvas, separándolas del raspón, y el estrujado. Este paso consiste en aplastar ligeramente los granos seleccionados para permitir el desprendimiento de la pulpa y la salida del zumo de la uva, el mosto, un liquido de color claro que tradicionalmente se obtenía pisando la uva. Es importante dañar lo menos posible la cubierta del fruto, que en este contexto se llama hollejos, ya que, si bien le aporta al vino su precioso color tinto, los componentes internos de pellejos y semillas, si los rompemos, disminuirían su calidad.

El estrujado propicia, por un lado, la maceración al aumentar el contacto entre hollejos y el mosto obtenido y, por otro, la fermentación del vino al dispersar las levaduras naturales, presentes en la piel, que a la vez se airean y se empiezan a activar.

MACERACIÓN, FERMENTACIÓN Y PRENSADO DE NUESTRO VINO

Durante la maceración se produce un intercambio de compuestos entre los hollejos y el mosto que, además del color, le aportará al vino aromas característicos (adquiere así, entre otros, los famosos taninos que contribuyen a darle estructura al vino). Este proceso se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable con temperatura y atmósfera controlada.

También, en los depósitos se inicia la fermentación. Las levaduras que traía la uva transforman los azúcares de la misma en alcohol (etanol) para convertir el mosto en vino.

Durante la fermentación se consume oxígeno y se desprende gas carbónico que ayuda a que las semillas se depositen en el fondo y los pellejos de la uva asciendan a la superficie formando lo que se denomina el sombrero. Éste debe romperse continuamente para favorecer el contacto con el mosto, son los llamados bazuqueos.

Al final habrá que quitar el sombrero una vez prensado y escurrido, obteniéndose un líquido transparente y de color rojo intenso, el futuro vino que aún, antes de beberlo, debe madurar un tiempo con madera de roble y otro tiempo más en la botella.

FAMILIA CON TRADICIÓN VINÍCOLA

Nos gusta hacer vino, por eso se miman todas las etapas del proceso de elaboración de este tinto. Se realizan controles constantes para saber en todo momento cuáles son las características que posee y cómo y cuándo cambiar de etapa o las condiciones del procedimiento y elegir ese deseado e inolvidable momento de cuando el vino esta en su mejor estado de maduración para ser consumido con la familia. Celebrando todos juntos su llegada.

Respetado lector, si has llegado hasta aquí queremos hacerte cómplice de un secreto familiar. El vino que vas a disfrutar está hecho con el cariño, la ilusión y la alegría de la Familia Soriguer y Escofet al completo (padres, hijos y nietos), para disfrute de la familia y para compartir nuestra limitadísima producción anual con quien quiera ser feliz un rato disfrutando de unos vinos hechos desde nuestra tierra de las Subbéticas, con el corazón y con lo mejor de nuestra tradición familiar.

Familia Soriguer Escofet

   Precio botella vino tinto MINÍA: 5-10€ dependiendo del año  

   Puedes realizar tus pedidos en este email.        


vinagre minía acre

VINAGRE MINÍA ACRE

En nuestra bodega tambien puede deleitarse con el mejor de los vinagres.

La palabra vinagre procede del latín “vinum acre”, equivalente a “vino duro, intenso, penetrante” de la que derivó hacia la actual vinagre o vino agrio, denominación que incluye, en la actualidad, productos que nada tienen que ver con el vino. Y por ello hay que especificar su origen: vinagre de malta, de sidra, de arroz, de manzana,  ….vinagre blanco (a partir de alcohol puro, destilado de caña de azúcar) o balsámico (endulzado por adicción de jugos azucarados y con una prolongada maduración).

DEFINICIÓN Y USOS

Así la norma Europea UNE-EN 13188: 2001, define al vinagre como: “Producto generado exclusivamente por el proceso biológico de doble fermentación, alcohólica y acética, a partir de productos líquidos u otras sustancias de origen agrícola”. La Real Academia Española de la Lengua, sin embargo, sigue considerando el vinagre como procedente del vino.

Se ha utilizado, desde su origen, como un exquisito condimento para nuestros alimentos, indispensable en las ensaladas. El ácido acético, componente primordial del vinagre fue, además, durante muchos años el ácido más fuerte que se conocía y, por su efecto microbicida, convertía al vinagre en un perfecto conservante alimentario, muy común, aún, en nuestros hogares (variantes, escabeches, etc.), y en un suave desinfectante y limpiador natural, cada vez más demandado en sustitución de productos químicos más tóxicos y contaminantes. Ha formado parte, también, de numerosos remedios naturales (como en la actual pandemia de…¡piojos!). Su carácter antioxidante le ha atribuido propiedades anti-edad y adelgazante que están aún en estudio.

vinagre de vino de calidad

DE UN VINO DE CALIDAD NACE UN VINAGRE ÚNICO

Aunque en la actualidad, la mayor parte del vinagre se fabrica industrialmente, acelerando el proceso, nuestro Minia Acre se obtiene siguiendo el método usado desde la antigüedad, un proceso lento, completamente natural, donde la única etapa a realizar es añadir al sustrato alcohólico, el vino, la llamada “madre del vinagre”. El vinagre de vino Minía Acre obtenido de forma espontánea, desde 1975 (en la antigua bodega) a partir de vino natural de esta tierra, es un líquido de olor picante, intenso pero agradable, con un sabor pronunciado reflejo del vino de calidad del que procede. Con un olor y sabor que no se encuentran jamás en los vinagres adulterados o industriales.

Salud y buen provecho,

Familia Soriguer Escofet    

Precio botella 250 ml de vinagre de vino Minía Acre: 4            

Puedes realizar tus pedidos en este email.

HISTORIA Y PROCESO DE ELABORACIÓN DEL VINAGRE

La historia del vinagre está muy ligada a la historia del vino cuyo origen se data hace unos de 10.000 años. Las primeras referencias concretas al vinagre tienen más de cinco mil años. Los egipcios, griegos, babilonios y fenicios ya producían y comercializaban vinagres aromatizados de frutas, dátiles y miel.

Hipócrates 400 años a.C. explica cómo se usaba como refresco (mezclado con agua), como condimento, conservante o incluso para desinfectar heridas. Se puede destacar su uso para aliviar picaduras de insectos, torceduras y varices. El primer libro europeo de recetas, atribuido a un gastrónomo romano, Apicio (siglo I), incluye 152 recetas con vinagre.

¿CUANDO SE EXTENDIÓ SU USO?

Fue en la Edad Media cuando su uso se extendió y su producción se “industrializó”. En Francia se agruparon los vinagreros en cofradía, de estrictas normas para salvaguardar el secreto de sus fórmulas (con pimienta, jengibre, …). Luis XIV, en 1594, creó el diploma de Maestro Vinagrero. El mayor productor era la ciudad de Orleans y ha dado nombre al método de producción tradicional.

En el siglo XVIII, hubo avances importantes en el conocimiento del proceso de obtención: se describió la “madre del vinagre”, una capa poco atractiva de la superficie del vinagre. Y se vió que estaba formada por glóbulo más pequeños que las levaduras del vino.

EL MÉTODO ORLEANS

No fue, sin embargo, hasta 1867 que Louis Pasteur describió, ante los fabricantes de vino de la ciudad de Orleans (por entonces el mayor productor de vinagre), el proceso completo de obtención del vinagre por el llamado método Orleans o método Pasteur. Demostró que sin “Mycoderma”, a la cual denominó “aceti”, bacteria que forma la “madre del vinagre”, no hay acetificación, conversión del etanol en acético, y por tanto, no hay vinagre.

El vinagre, que era considerado antiguamente un accidente en el proceso de vinificación, es en realidad, el resultado de la presencia en el vino, durante la maduración, de bacterias acéticas. Como se define en la norma europea, el vinagre se obtiene por una primera fermentación alcohólica, la que originó el vino del que procede en nuestro caso. Y por una posterior fermentación acética: el alcohol del vino con ayuda del oxígeno es transformado en ácido acético gracias a unas bacterias, denominadas “Mycoderma aceti”. Para que esto ocurra, deben existir condiciones apropiadas de acidez, pH, concentración de alcohol y nutrientes en el líquido.

Aunque, en la actualidad, la mayor parte del vinagre se fabrica industrialmente, acelerando el proceso, nuestro Minía Acre se obtiene siguiendo el método usado desde la antigüedad, un proceso lento, completamente natural, donde la única etapa a realizar es añadir al sustrato alcohólico, el vino de calidad, la llamada “madre del vinagre”. El contacto con el aire va completando el proceso. Posteriormente, habrá que retirar una parte del vinagre obtenido antes de añadir nuevo sustrato.

En la actualidad España es el primer productor de vinagre del mundo.

¡Consumamos productos de cercanía, productos de nuestra tierra!